martes, 28 de octubre de 2008

En silencio

Las promesas no cumplidas, las palabras rotas
La sal en las pupilas y ese eterno sabor a ausencia.

Necesito tus piernas para poder caminar, tus pies para que guíen los míos
No soy sino estas aquí, si no lees mis libros, sino compartes mis sueños
No soy si tu mano no se acomoda en mi cintura, no soy si mi cabeza no descansa en tu hombro.

Amanece conmigo, no solo en mi

Todo está en silencio desde que me faltas
¿Para que tanto respirar si ya no estas?
¿Para que tanta ciudad si no hay nada por hacer???


miércoles, 2 de julio de 2008

chocolate amargo

Quedarse callado puede ser tan dulce o tan amargo...

Nunca te dije cuanto te amaba, ni lo importante que eras en mi vida, será porque suponía que tu lo sabias, será porque temía decirlo en voz alta.

Hice de mi lengua un nudo y me bebí de a poco el amor, ese amor que ahora me causa veneno en la garganta, ¿para que sirve saberte mi mundo si nisiquiera tu lo sabes??? ¿Para que sirven mis letras si tus ojos están tan lejos??? ¿Para que sirve que te grite que te extraño? si mis labios están mudos y tus oídos secos de mi...


Pero aunque nunca hayas sido mio, ni vayas a serlo jamás, sigues aquí, te poseo en cada noche que la luna ilumina mi ventana, te fumo en cada cigarrillo de la tarde, te presiento en cada látido de mi corazón y te amo aunque no puedas verlo ... te amo.


Sigues aquí eterno, dulce, oscuro, tierno
Te espero

viernes, 18 de abril de 2008

Amor con aroma a café

Si no hay café para todos, no habrá para nadie . . . Ernesto Guevara

Compañero de nostalgias y de las mejores cosas de mi vida, mantenme despierta no dejes que duerma, aunque después mates a mi estomago y venga el ardor, cobíjame en tu aroma, abre mis ojos que necesito estar despierta, no quiero soñar porque mis sueños están llenos de delirios, de cosas imposibles.

Vuélvete mi mejor amante, mi compañero, mi amigo, déjame tenerte en cada sorbo, déjame paladearte hasta que te termines, porque no hay nadie más, porque la soledad es más dura de lo que imaginas, porque los amores son como tú a veces tan dulces que quieres tomarlos gota a gota y a la vez guardarlos para que no terminen, y algunas otras tan agrios, tan oscuros como un buen expresso que aunque sabes que dolerá, sigues ahí bebiéndolo tan despacio.

¿Quién podría resistirse al inmaculado sabor de un amor perfumado de café?
¿Cómo olvido los rojos cafés de los martes por la noche?
¿Dónde oculto ese desagradable sabor a despedida?

Al final dulce o amargo, sigues ahí hasta encontrar el fondo, y quedas vacío, tan vacío como una taza sin café.

jueves, 27 de marzo de 2008

No te muevas si puede estar quieta la felicidad S.R.




En noviembre, en un punto de este universo, el sol empezaba a dormirse, el cielo parecía de fuego, las seis de la tarde es ese punto donde uno no sabe si es de día o de noche.

¿Porque subir por la escalera habiendo elevador? Preguntó ella

Él no podía negarle nada, ¿como negarle algo a su princesa? pensó
Ella tomó su mano, apretándola fuerte como si fuera la última vez en que podría hacerlo.

Caminaron unos cuantos pasos y subieron, el elevador estaba más bien oscuro, iluminado solo por la llama de su amor, entraron, como si fueran los dueños del mundo se fundieron en un abrazo de esos que parecen inacabables, el metió su mano por debajo de su blusa, recorrió su espalda, ella tomaba su negro cabello que se le escurría entre los dedos.

Sus cuerpos se estremecían era su espacio su momento, él recorría su cintura llevaba su mano hasta sus senos, ella tocaba el cielo, volaba.

No dejes de abrazarme nunca, susurraba ella en su oído y él le repetía que estarían juntos cincuenta años más.

De pronto el sueño terminó, habían llegado al tercer piso.

jueves, 13 de marzo de 2008

jueves, 28 de febrero de 2008

Abandono

No estoy sola, no lo estoy

Aunque tu decidiste dejar nuestro laberinto ese eterno manantial de risas y flores, en donde tu me amabas con tus pies y yo recogia tus besos con mis manos.

No estoy sola, sigues aquí

No hay ausencia, no te has ido aun te huelo, te fumo, te suspiro.

Mi cuerpo esta frio y mi corazón esta en ruinas y aunque haya días en que mis delirios se vuelven gritos, sigues aquí.

Sigues siendo la sonrisa de mi anciano corazón…

jueves, 27 de septiembre de 2007

Lo que me hace sonreir

Lo que me hace sonreír

Lo que deseas conseguir, más fácilmente lo obtendrás con una sonrisa que con la punta de la espada.

William Shakespeare


Hoy me desperté sonriéndole a la mañana, al café que me bebí y al agua fresca de la regadera.

Yo sonrío constantemente y por causas diversas. Hay sonrisas causadas por la ternura que inspira un niño, un gesto amistoso o un detalle armonioso. Pero también sonrío cuando le pinto flores a la nostalgia. Por supuesto, mi sonrisa brota espontánea cuando hay causas graciosas que la despiertan, cuando me sé querida y cuando me reconozco odiada, cuando me esfuerzo por huir del amor y no lo consigo, cuando sé que la eternidad es un segundo y cuando sé que la vida entera es un minuto. Eres la sonrisa de mi corazón.